Barcelona se blinda ante la visita del Rey y la Generalitat llama a la calma en las protestas

El Gobierno catalán ha hecho un llamamiento este lunes a que las movilizaciones contra la sentencia del procés mantengan esta semana la «actitud cívica» que ha marcado las protestas de los últimos días en Cataluña. El gabinete de seguimiento de la crisis catalana se ha vuelto a reunir a las ocho de la mañana en el Palau de la Generalitat con la presencia del president Quim Torra, el vicepresidente Pere Aragonès y los consellers Meritxell Budó, Miquel Buch, Ester Capella, Alba Vergés y Damià Calvet. Esta tarde hay convocada una protesta frente al Palau de Congressos de Catalunya, en la avenida Diagonal de Barcelona, en protesta por la visita del rey Felipe VI, que acompañará a la princesa Leonor en la entrega de los premios Princesa de Girona 2019.

Durante la reunión se ha hecho un balance de las movilizaciones de la semana pasada, que «se desarrollaron, en términos generales, de manera democrática y pacífica», según el Govern, que llama a mantener esta actitud cívica durante las movilizaciones de los próximos días y horas.

Los Mossos d’Esquadra y la Policía Nacional han preparado un amplio dispositivo para garantizar que los Premios Princesa de Girona se puedan llevar a cabo sin problemas. El lugar donde se hospeda el Rey, el hotel Rey Juan Carlos I, y el Palacio de Congresos de Cataluña, donde se entregan los premios, son colindantes. Eso, explican fuentes policiales, facilita la protección del evento, y lo hace más sencillo que en otras ocasiones.

Los Mossos protegerán todo el perímetro del lugar, en la avenida de Diagonal, a las afueras de Barcelona, donde se celebra el acto. Con la misma estructura que la protección del Consejo de Ministros que se celebró en diciembre del año pasado en Barcelona, los Mossos serán la policía visible, responsables del cordón exterior, mientras que la Policía Nacional se hará cargo del cordón interior. En total, unos 1.300 agentes entre los dos cuerpos, según fuentes policiales, coordinados desde un único centro de mando (CECOR), en el Departamento de Interior.

También el candidato de ERC a las elecciones generales, Gabriel Rufián, ha pedido este lunes que las manifestaciones previstas sean «pacíficas». Rufián ha dicho que las manifestaciones convocadas nacen de la indignación por las declaraciones del Rey después del 1-O, cuando a su juicio se posicionó al lado de la derecha mientras las personas que habían votado «se estaban curando las heridas», en una entrevista en RNE.

Por su parte, el líder de ERC, Oriol Junqueras, acusó a Pedro Sánchez, a través de una carta hecha pública este domingo por la noche, de «cobardía para sentarse a la mesa y hablar». Junqueras, desde la prisión de Lledoners, acusa al presidente del Gobierono en funciones de «haber desdeñado una mayoría progresista posible solo por su cobardía para sentarse a la mesa y hablar, ¡solo hablar!, con los independentistas». El líder de Esquerra dice que esperaba algo más de Sánchez: «De una persona que lidera un partido que se pretende de izquierdas esperábamos algo más. No mucho más, conociendo los antecedentes, se lo digo sin acritud». Para Junqueras, Sánchez «ha abierto de nuevo la puerta a la derecha, a una derecha todavía más extrema» y que, según él, pone en peligro derechos y libertades de los independentistas y de todos los españoles.

En la reunión del gabinete de seguimiento de crisis también se ha evaluado la situación de las personas heridas y detenidas a raíz de las protestas por la sentencia del procés. La consellera de Salud, Alba Vergés, ha informado de que no queda ninguna persona hospitalizada en Cataluña por los incidentes de las últimas semanas.

La CUP pide declarar a Felipe VI persona non grata

La CUP de Barcelona ha pedido este lunes al Ayuntamiento de Barcelona que declare a Felipe VI persona non grata en la ciudad. En el mandato pasado, la formación, que tenía tres concejales en el consistorio barcelonés, intentó esta declaración en dos ocasiones (2016 y 2017) y en las dos fue rechazada con la abstención de los comunes y el PDeCAT (en la segunda votación lo hicieron a favor). El partido de la alcaldesa Ada Colau consideró “inoportuno” en 2017 declarar al Rey persona non grata, cuando se estaba llamando al diálogo tras el 1-O y la inminente declaración del 155.

La formación anticapitalista considera que la presencia del Rey en la ciudad con motivo de la entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona “es una provocación en tanto que reafirma su autoridad en los Països Catalans, y un riesgo para las vecinas de la ciudad porque su visita puede desencadenar un resurgimiento de la represión”. “Consideramos que todo lo que suceda durante los días de su visita será responsabilidad única y exclusiva de la Casa Real y el Gobierno del Estado”, afirma la formación en un comunicado.