La huelga indefinida del fútbol femenino empezará el 16 y 17 de noviembre y solo afectará a los partidos de Liga

La huelga indefinida del fútbol femenino comenzará el fin de semana del 16 y 17 de noviembre, coincidiendo con la novena jornada de Liga, y solo afectará a los partidos de la competición doméstica. Quedan al margen del paro los entrenamientos, los encuentros de Champions y de la selección española, que juega el próximo día 12 contra Polonia, clasificatorio para la Eurocopa de 2021.

El último intento por evitarlo se produjo este lunes por la mañana en la sede del Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje (SIMA) en Madrid, al que acudieron todas las partes en conflicto. Sin embargo, el acto solo sirvió para escenificar las diferencias ya conocidas. Nadie de los presentes en la cita (los tres sindicatos, AFE, Futbolistas ON y UGT, y la Asociación de Clubes) se movió de sus posiciones ni levantó sus líneas rojas. Después de tres horas de reunión, todos se levantaron abocados a una protesta histórica.

Las jugadoras anunciaron la convocatoria de la huelga el pasado martes en una asamblea organizada por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), el principal sindicato, a la que acudieron casi 200 personas. En la reunión, que se extendió durante más de dos horas en un hotel de Madrid, aprobaron el paro con el 93% de los votos. Fue su decisión tras un año y 18 encuentros de negociaciones fallidas entre ambas partes. «Teníamos que tomar medidas más drásticas, solo con hablar no ha sido suficiente. Hemos rebajado algunas líneas rojas, pero ya no podemos ser inactivas y no luchar por nuestros derechos», dijo Ainhoa Tirapu, la jugadora del Athletic que ejerció de portavoz de las futbolistas tras la asamblea.

El principal punto de fricción y el que terminó de desencadenar el anuncio de huelga fue la cláusula de parcialidad, que fija cuánto cobran las jugadoras que tienen contrato a tiempo parcial. El sindicato exige que sean 12.000 euros, el equivalente al 75% del salario mínimo que podrían pactar (16.000). Sin embargo, la patronal rebaja esa cantidad hasta los 8.000 euros (el 50%). Las dos partes toman sus posiciones como una línea roja y han advertido a lo largo de todo el proceso que no pensaban modificarlas. Hace dos semanas se rompieron las negociaciones y, desde entonces, la crisis se ha ido precipitando por entregas.

Los clubes aseguran que esta demanda económica de las futbolistas es inaceptable, especialmente, para aquellos considerados independientes, los que no forman parte de ninguna entidad con un equipo en la Primera masculina. Esta temporada son cuatro conjuntos los que entran dentro de esta categoría: Madrid CFF, Granadilla de Tenerife, Sporting de Huelva y Logroño. «Nosotros no podemos asumir las exigencias de los sindicatos. No sería justo perder en los despachos lo ganado en el campo», comentaba a EL PAÍS el presidente del club canario, Sergio Batista, al día siguiente de anunciarse la huelga.

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