El fútbol femenino en España va a la huelga por el convenio colectivo
El fútbol femenino en España va a la huelga. Es la decisión adoptada por casi 200 jugadoras de Primera División en una asamblea organizada este martes por la tarde en Madrid por el sindicato mayoritario, la Asociación de Fútbolistas Españoles (AFE), como medida de protesta por el bloqueo en las negociaciones del convenio colectivo. Después de un año de conversaciones con la Asociación de Clubes y tras 18 reuniones, todo se rompió en el encuentro celebrado entre ambas partes hace una semana. Las posiciones se revelaron como irrecociliables y las jugadores han tomado la decisión de parar. La fecha de la huelga aún no está decidida.
La crisis está motivada por el sueldo mínimo y, sobre todo, la cláusula de parcialidad. Sobre el primero, la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) pide 20.000 euros brutos anuales, según su último documento, mientras la patronal ofrece 16.000. En todo caso, el sindicato cree que podría alcanzarse un acuerdo en este apartado. Futbolistas ON sí aceptaría ahora mismo los 16.000.
El gran escollo es la parcialidad, que se negocia para el convenio femenino pero es innecesaria en el masculino por las cantidades que cobran ellos y porque no tienen contratos a media jornada. En torno a este punto las dos partes han marcado unas líneas rojas que, en estos momentos, no piensan cambiar. Los sindicatos exigen que las jugadoras con un contrato a media jornada tengan asegurados 12.000 euros anuales, el equivalente al 75% del salario mínimo a tiempo completo que podría pactarse en el acuerdo (16.000). La patronal, sin embargo, rebaja ese porcentaje al 50%, lo que dejaría el sueldo de las futbolistas afectadas en los 8.000 euros, una cantidad inaceptable, según los sindicatos. Esta es la principal batalla entre las dos partes, en la que nadie está dispuesto a ceder porque la traducción en dinero de esta cláusula de parcialidad es alta (5.400 euros por persona para el club, incluyendo las cotizaciones sociales).
La Asociación de Clubes —de la que no forman parte Barcelona, Athletic y Tacón, aunque los tres deberían aplicar el convenio igualmente al ser sectorial— también recurre a la expresión “línea roja” y expone cifras para no aceptar las peticiones sindicales. Según sus números, firmar la parcialidad del 75% supondría que una jugadora cobraría, como mínimo, 12.000 euros anuales que, multiplicados por 22 fichas de la plantilla más el 35% de seguros sociales, sumaría una cantidad de unos 350.000 euros, algo inasumible.
En otros puntos sí cabría un acuerdo, según las partes consultadas. Por ejemplo, en maternidad, lactancia, incapacidad, protocolos de acoso o vacaciones. Aunque tampoco se ha llegado a poner nada negro sobre blanco.
Esta crisis, que en realidad se venía anunciando en las últimas semanas, viene a empañar el momento de mayor expansión y visibilidad del fútbol femenino en España después de un ilusionante Mundial para la selección; de que el Real Madrid, el único grande que faltaba, haya dado el paso de tener un equipo; y de que se hayan registrado entradas en los estadios de hasta 60.000 espectadores, como en el Atlético-Barcelona de la temporada pasada.
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